Del árbol de la montaña
Zaratustra agarró el árbol junato al cual estaba sentado el joven y dijo:
Si yo quisiera sacudir este árbol con mis manos, no podría.
*Nietzsche, Friedrich. Así habló Zaratustra, Alianza Editorial, Madrid, España, fragmento, pág. 76.
Si yo quisiera sacudir este árbol con mis manos, no podría.
Pero el viento, que nosotros no vemos, lo maltrata y lo dobla hacia donde quiere. Manos invisibles son las que peor nos doblan y maltratan.*
*Nietzsche, Friedrich. Así habló Zaratustra, Alianza Editorial, Madrid, España, fragmento, pág. 76.
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